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domingo, 7 de septiembre de 2014





14 de setiembre

Exaltación de la Santa Cruz


Si bien la fiesta existe en Oriente desde el 335, pasa también a Occidente en el 628 con ocasión del hallazgo por el emperador Heraclio de la reliquia santa. El rey persa Cosroe Parviz conquista la ciudad Santa y le roba la cruz al Obispo de Belén, perdiéndose todas las pistas en 1187.

Mas allá de los hechos históricos el significado de la Cruz es esencial para el Cristiano.


Ya desde los tiempos de la crucifixión de Cristo, eran muchos los que no la comprendían diciéndole, "Si eres el Mesías, sálvate a tí mismo". En realidad Cristo, no quería salvarse Él, sino salvarnos a todos nosotros. Por esto dio su vida en la Cruz. Llevó una vida austera junto a sus discípulos, también humildes, en su mayoría dedicados a la pesca, y finalmente murió en la Cruz para la Redención de todos.

Los cristianos debemos también aprender a llevar nuestra propia Cruz, soportando sufrimientos y también muchas veces no siendo aceptados por llevar una vida verdaderamente cristiana.

Lo importante no es solo decir que uno es cristiano, sino vivirlo en cada actitud de nuestras vidas. Es allí donde realmente, a partir de la acción aparece la Cruz de la soledad, de la segregación, de la burla etc. La misma que soportó Jesús hace ya tantos años. Es precisamente esa Cruz la que nos puede acercar a nuestra propia Salvación.




 No se olviden de las obras del Señor

Este año nos toca celebrar la fiesta de la Exaltación de la Cruz en Domingo. por eso lleva las características de una solemnidad: dos lecturas, gloria y credo, oración universal, primeras vísperas. El color litúrgico es Rojo, por ser color propio del martirio.

Tendremos que celebrar con cantos que usamos en la cuaresma o el Viernes Santo: Himno de la Cruz, Jesús la imagen de Dios Padre, Victoria, tu Reinarás, etc.

Conviene la aclamación eucarística tercera: " Salvador del mundo, sálvanos, que nos has redimido por tu Cruz y Resurrección".

Por último sugerimos que la cruz central, que preside las celebraciones sea adornada convenientemente y si se cree oportuno se invite a los fieles a besarla.

Para el rito penitencial ofrecemos esta posibilidad:



Confiando en la salvación que brota  de la cruz de Jesucristo,
reconozcamos ante Dios nuestros pecados.

- Tú, que clavado en la cruz eres signo de fe y esperanza.

- Tú, que clavado en la cruz nos mostraste tu amor infinito.
                                             
- Tú, que clavado en la cruz nos llenas de vida para siempre.


   
                                              

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